Los niños y adolescentes con diabetes necesitan observar y controlar sus niveles de glucosa. Tienen que:

  • medir los niveles de azúcar en la sangre varias veces con un glucómetro.
  • administrarse insulina a través de jeringas, lapiceros o bombas de infusión continua de insulina.
  • llevar una dieta balanceada y saludable. No hay alimentos prohibidos, la clave está en el control de las porciones.
  • hacer ejercicio con regularidad para controlar los niveles de azúcar en sangre.
  • trabajar de cerca con su médico y el equipo de salud para lograr un control óptimo de la condición y la detección de los signos de complicaciones por diabetes y otros problemas de salud que frecuentemente se manifiestan en niños con diabetes tipo 1.

Vivir con diabetes es un desafío, no importa cual sea la edad del niño, pero los niños pequeños y los adolescentes, a menudo tienen asuntos especiales que atender. Los niños pequeños tal vez no entiendan por qué las muestras de sangre y las inyecciones de insulina son necesarias. Pueden asustarse, enojarse y negarse a cooperar.

Los adolescentes pueden sentirse diferentes con respecto a otros jóvenes y tal vez anhelen experimentar un estilo de vida más espontáneo. Incluso cuando siguen a conciencia el tratamiento, los adolescentes con diabetes pueden sentirse frustrados cuando los cambios corporales durante la pubertad dificultan aún más el control de la diabetes.

Tener un hijo con diabetes puede ser abrumador a veces, pero usted no esta solo. El equipo médico no solo es una gran ayuda para los controles de azúcar en la sangre y temas de salud, sino también para respaldarlo y ayudarlo a usted y su hijo a adecuarse y vivir con diabetes.

http://kidshealth.org/es/parents/type1-esp.html#kha_41