¿QUÉ ES LA DIABETES?

La diabetes mellitus, o simplemente la diabetes, es una enfermedad crónica que aparece cuando el páncreas no puede producir insulina o cuando el cuerpo no puede hacer un buen uso de la insulina que produce. La insulina es una hormona producida por el páncreas que actúa como una llave que permite que la glucosa de los alimentos que ingerimos pase de la sangre a las células del cuerpo para producir energía. Todos los alimentos ricos en hidratos de carbono se descomponen en glucosa en la sangre. La insulina ayuda a la glucosa a entrar en las células.

La incapacidad de producir insulina o de utilizarla de manera eficaz conduce a niveles elevados de glucosa en sangre (conocida como hiperglucemia). Los altos niveles de glucosa durante un período de tiempo prolongado se asocian con daños corporales y fallos en varios órganos y tejidos.

Hipoglucemia

Valores bajos de glucosa en la sangre

En general, se empiezan a sentir síntomas de falta de glucosa cuando el nivel de glucemia está en 55mg/dl o menos.

Normoglucemia

Valores normales de glucosa en sangre

En ayunas, entre 70 y 100 mg/dl. El nivel de glucemia después del ayuno nocturno se llama Glucosa Basal.

Hiperglucemia

Valores anormalmente altos de glucosa en sangre

Superior a 100 mg/dl en ayunas.

Tipos de diabetes

La diabetes tipo 1 (antiguamente denominada diabetes insulino-dependiente o diabetes juvenil) es causada por una pérdida o disfunción de las células productoras de insulina, llamadas células beta pancreáticas, es una reacción autoinmune en la que el sistema de defensa del cuerpo ataca estas células. Todavía no se sabe del todo el motivo de que esto ocurra y no existe una manera práctica de predecir quien la adquirirá. Las personas con diabetes tipo 1 producen muy poca o ninguna insulina. La condición puede afectar a personas de cualquier edad, pero generalmente se desarrolla en niños o adultos jóvenes. Las personas con este tipo de diabetes dependen de inyecciones de insulina diarias o de una bomba de insulina para controlar los niveles de glucosa en la sangre.

Sus síntomas consisten, entre otros, en excreción excesiva de orina (poliuria), sed (polidipsia), hambre constante (polifagia), pérdida de peso, trastornos visuales y cansancio. Estos síntomas pueden aparecer de forma súbita.

La diabetes es una condición crónica que necesita atención cuidadosa, pero con algo de conocimiento práctico usted puede ser el aliado más importante de su hijo para aprender a vivir con la enfermedad.

 

conocida anteriormente como diabetes no-insulino dependiente o diabetes del adulto, representa como mínimo el 90% de todos los casos de diabetes. Se caracteriza por una resistencia a la insulina, por una relativa deficiencia de insulina o por ambas cosas a la vez. El diagnóstico de la diabetes tipo 2 puede ocurrir a cualquier edad. La diabetes tipo 2 puede permanecer sin ser detectada durante muchos años. El diagnóstico se hace cuando aparece una complicación o cuando se realiza un análisis de sangre rutinario o una prueba de glucosa en la orina. A menudo, pero no siempre, está asociada con el sobrepeso o la obesidad, que pueden provocar resistencia a la insulina y conducir a altos niveles de glucosa en sangre. Las personas con diabetes tipo 2 a menudo pueden tratar inicialmente su afección mediante ejercicio y dieta. Sin embargo, con el tiempo la mayoría de las personas requieren medicación oral o insulina.

Tanto la diabetes tipo 1 como la tipo 2 son graves. No existe una diabetes leve.

Los síntomas pueden ser similares a los de la diabetes de tipo 1, pero a menudo menos intensos. En consecuencia, la enfermedad puede diagnosticarse solo cuando ya tiene varios años de evolución y han aparecido complicaciones.

Hasta hace poco, este tipo de diabetes solo se observaba en adultos, pero en la actualidad también se está manifestando en niños.

Es una forma de diabetes que consiste en altos niveles de glucosa en sangre durante el embarazo. Se desarrolla en uno de cada 25 embarazos en todo el mundo y está asociada con complicaciones para la madre y el bebé. La DMG generalmente desaparece después del embarazo, pero las mujeres con DMG y sus hijos corren un riesgo mayor de desarrollar diabetes tipo 2 más adelante en la vida. Aproximadamente la mitad de las mujeres con antecedentes de diabetes gestacional llegan a desarrollar diabetes tipo 2 antes de los cinco a diez años después del parto.

Suele diagnosticarse mediante las pruebas prenatales, más que porque el paciente refiera síntomas.

 

Si usted tiene prediabetes significa que sus niveles de glucosa (un tipo de azúcar) en la sangre son más altos de lo normal pero no lo suficientemente altos como para diagnosticarlo con diabetes. La glucosa proviene de las comidas que usted ingiere. Con el tiempo, demasiada glucosa en su sangre puede dañar su cuerpo. Si usted tiene prediabetes, tiene más posibilidades de sufrir de diabetes tipo 2, enfermedades del corazón y derrame cerebral.

La mayoría de la gente con prediabetes no tiene ningún síntoma. Su doctor puede realizarle una prueba de A1c u otros exámenes para saber si sus niveles de glucosa son más altos de lo normal. Si usted tiene más de 45 años, su doctor puede recomendarle que se haga una prueba de prediabetes, sobre todo si está excedido de peso.

Bajar de peso (por lo menos del 5 al 10% de su peso actual) puede prevenir o retrasar la diabetes. Incluso puede revertir la prediabetes. Esto es 10 a 20 libras (4.5 a 9 kg) para alguien que pesa 200 libras (91 kg). Usted puede bajar de peso consumiendo menos calorías y grasas y haciendo ejerciciopor lo menos 30 minutos por día. El ejercicio hace que la insulina de su cuerpo funcione mejor. Su doctor quizás le recete algún medicamento para controlar la cantidad de glucosa en su sangre.

NIH: Instituto Nacional de la Diabetes y las Enfermedades Digestivas y Renales